martes, 5 de junio de 2012


El bar estaba prácticamente vació.Eran las tantas de la noche,y solo quedaba ella,y un joven de más o menos,su misma edad.La pelirroja estaba secando algunos vasos,con la mirada perdida hacia el infinito.De vez en cuando se giraba para ver al moreno de ojos celestes,por simple curiosidad.Se había acostumbrado a su trabajo,y al poco sueldo que cobraba,pero la vida era dura,y nadie mejor que Beatrice lo sabía.A pesar de sus 19 años,había trabajado 3 años en aquél bar.La vida le había dado varios golpes,sin embargo ella era feliz.No sufría,había aprendido.Había tomado lecciones,y ahora en vez de piel tenía escamas.Duras escamas que no dejaba que el sufrimiento se le acercara.Soltó un pequeño bostezo y sus ojos azules turquesa se posaron sobre el reloj.Estaba aburrida,sin embargo no podía cerrar,no mientras aún hubiera un cliente.Decidió acercarse al chico,soltarle una indirecta o algo,pues estaba cansada,y no aguantaría mucho de pie.

-Mal de amores,¿eh?-Preguntó la pelirroja.Había aprendido durante esos 3 largos años que le pasaba a la gente según el modo en el que bebía,y según que bebían.
El moreno rodó los ojos y la miró.
-¿Te importa?Me pase lo que me pase,no es de tu incumbencia.-Respondió con un tono borde y frío.
-Solo intentaba ser amable,cariño.En todo caso,si puedes darte prisa te estaría agradecida,tenemos que cerrar.-Respondió la pelirroja en el mismo tono frío y cortante.
-Vale,voy.-El moreno cogió la botella de vino ya pagada y se fue hacia la salida,pero antes de irse definitivamente se paró en seco.-Por cierto,¿como sabías lo de mal de amores?-Preguntó,con una mueca de no entender nada.
-¿Te importa?Lo sepa como lo sepa,no es de tu incumbencia.-Le respondió,con el tono de él antes.
El moreno de ojos celestes salió,frustrado,mientras susurraba algo por lo bajo.
La pelirroja no pudo evitar sonreír,cogió las llaves y cerró el bar.Se acercó a su motocicleta azul turquesa,que combinaba con sus ojos y,sin ni siquiera ponerse el casco,encendió el motor y se dirigió hacia su apartamento.Dormir era lo que más necesitaba en ese momento.Olvidarse de todo,de su oscuro pasado,de su estúpido presente y de lo mucho que odiaba ese trabajo de camarera,y esa carrera que cursaba,solamente para hacer feliz a su familia.Quería escapar,el pequeño pueblo en el que vivía era como una cárcel para ella.Un pequeño suspiro le salió desde el fondo del alma,y intentó no pensar en nada,dejar que el viento ondeará su pelo y concentrarse en el tráfico.

Extraído de una de las novelas que estoy escribiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario